Gestión Ambiental Corporativa: Secretos del Estudio de Sostenibilidad de la Superintendencia de Sociedades 2025

El Estudio de Sostenibilidad 2025 de la Superintendencia de Sociedades revela datos cruciales sobre cómo el tejido empresarial en Colombia está gestionando sus recursos. En consecuencia, la sostenibilidad corporativa ha dejado de ser una declaración de buenas intenciones para convertirse en un eje estratégico de competitividad. Por lo tanto, analizar este informe es vital para entender el avance real en mitigación del impacto ambiental y economía circular empresas.

¿Qué aprenderás en este artículo?

  • Las verdaderas prioridades de las empresas frente a los ODS ambientales.
  • Las brechas técnicas entre la capacitación interna y la ejecución real.
  • Las normas internacionales (ISO, GRI) y métricas más usadas en el día a día.
  • Los riesgos en la cadena de suministro y el estado de la economía circular.

Análisis General: La brecha entre el dicho y el hecho

Los datos del informe muestran una clara paradoja en el tejido empresarial colombiano. Las organizaciones son excelentes declarando intenciones y capacitando a su personal. No obstante, fallan notablemente en la ejecución técnica y el control de sus procesos.

Existe una zona de confort evidente. Es más sencillo educar internamente que transformar los procesos industriales que impactan al entorno. El estudio revela que casi el 68% de las compañías realiza capacitaciones ambientales. Sin embargo, este impulso se diluye al entrar en el terreno de la rigurosidad operativa.

Menos de la mitad de las empresas (48,18%) cuenta con un programa estructurado bajo estándares internacionales. Además, solo el 49,75% se somete a auditorías periódicas. El conocimiento está instalado en la teoría, pero faltan sistemas que aseguren su mejora continua.

El punto más crítico se concentra en la cadena de valor. Que un 44,68% de las empresas ignore la trazabilidad de sus insumos es un riesgo gigantesco en pleno 2026. Hoy, las regulaciones contra la deforestación son estrictas y el desconocimiento ya no es una excusa válida.

Marcos de Referencia: La brújula corporativa

La gestión ambiental moderna requiere hojas de ruta internacionales y locales. El estudio destaca tres ejes esenciales sobre los cuales las empresas articulan sus acciones:

  1. Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS): La guía global de la ONU para el año 2030.
  2. Acuerdo de París: El marco enfocado en la mitigación de emisiones globales.
  3. Normatividad Ambiental Vigente: El cumplimiento legal mínimo obligatorio.

El propósito de evaluar estos marcos es entender cómo las empresas traducen los riesgos y oportunidades ambientales a lo largo de su proceso productivo.

Prioridades Ambientales: ¿Qué ODS eligen las empresas?

Las empresas de la muestra tienden a enfocar sus recursos en lo que es crítico e inmediato para su operación. Existe una visión de mitigación de riesgos directos que influye en sus elecciones.

De las sociedades encuestadas, las priorizaciones se distribuyen así:

  • ODS 6 (Agua Limpia y Saneamiento): Es la máxima prioridad con el 40,39% (820 sociedades). Refleja la preocupación por la seguridad hídrica y el tratamiento de vertimientos.
  • ODS 12 (Producción y Consumo Responsables): Elegido por el 27,88% (566 sociedades), enfocado en la eficiencia de materiales y gestión de residuos.
  • ODS 7 (Energía Asequible y No Contaminante): Con el 16,06% (326 sociedades) apostando por la transición energética y paneles solares.
  • ODS 13 (Acción por el Clima): Priorizado por el 12,06% (263 sociedades) para mitigar su huella de carbono.
  • ODS 15 (Vida de Ecosistemas Terrestres): Con una baja adopción del 2,17% (44 sociedades).
  • ODS 14 (Vida Submarina): En último lugar con solo el 0,54% (11 sociedades) debido al enfoque terrestre de la muestra.

Radiografía Operativa: Datos clave de la implementación

El estudio analizó variables críticas del comportamiento interno de las organizaciones. A continuación, desglosamos las cifras más relevantes:

1. Cultura y Formación

El panorama aquí es positivo. El 67,88% (1.378 sociedades) realiza capacitaciones sobre gestión ambiental a sus equipos. El 32,12% (652 sociedades) aún no incluye estos temas en sus planes de formación.

2. Cumplimiento del Decreto 1076 de 2015

La norma madre de la gestión ambiental legal muestra una división ajustada. El 53,40% (1.084 sociedades) afirma aplicar este decreto. El 46,60% (946 sociedades) reporta que no lo aplica, lo que responde principalmente a sectores de servicios que no requieren licencias complejas.

3. Compromisos Climáticos y las NDC

El 55,27% (1.122 sociedades) cuenta con compromisos para mitigar el cambio climático. De este grupo, el 64,26% (721 sociedades) está alineado con las metas estatales (NDC), mientras que el 35,74% (401 sociedades) opera bajo metas independientes.

Estándares Normativos: El mapa técnico

Para las 978 empresas con programas formales, el uso de marcos internacionales estandarizados es clave. Las familias normativas ISO (14001, 50001, 14046 y 14064) dominan el mercado con un contundente 67,79% de adopción. Su enfoque de mejora continua genera alta confianza.

Por detrás, un 18,92% opta por implementar otros estándares o normas nacionales (como la Res. 1257 de 2021). Los Estándares GRI (GRI 101 y módulos 303 al 308) registran un 6,75%, siendo los preferidos para reportes internacionales.

La adopción de certificaciones de nicho es minoritaria. La norma Rainforest Alliance alcanza el 1,33%, el estándar GHG Protocol se queda en un 0,82%, el sello forestal FSC registra un 0,72% y la norma integrada ISO 45001 cierra con un 0,10%.

Métricas Ambientales: ¿Qué están midiendo?

Un total de 1.063 sociedades fundamentan sus decisiones en datos. Se observa una fuerte inclinación hacia los indicadores tradicionales y de fácil medición:

  • Generación de residuos y su gestión: Ocupa el primer lugar con el 90%.
  • Eficiencia energética: Implementado por el 75% de las organizaciones.
  • Huella de carbono corporativa: Alcanza un notable 57%.
  • Utilización de recursos naturales: Monitoreado por el 50%.
  • Árboles sembrados y mantenidos: Enfocado por el 39%.

En contraste, las métricas que exigen metodologías complejas muestran niveles de adopción muy bajos. El impacto asociado al uso del suelo se queda en el 36% y el ciclo de vida del producto en el 32%.

La tasa de energías renovables se estanca en el 31% y la huella hídrica corporativa en el 30%. Los indicadores más rezagados son la circularidad (27%), la huella de carbono por producto (25%) y el índice de biodiversidad con solo un 13%.

Conclusiones: Cuatro brechas por cerrar

El informe concluye que hay un camino valioso recorrido en cumplimiento básico. Sin embargo, el verdadero reto para los líderes de sostenibilidad radica en cuatro áreas críticas:

  1. Gestión Sistemática: Solo el 48,18% tiene un programa ambiental formal. El resto opera bajo esquemas reactivos.
  2. Auditorías: Solo el 49,75% verifica sus datos. Sin control, es difícil corregir desviaciones o evitar el greenwashing.
  3. Cadena de Suministro: El 44,68% no realiza debida diligencia a sus proveedores, exponiéndose a graves riesgos legales y reputacionales.
  4. Economía Circular: El 53,99% confiesa que sigue operando bajo un modelo lineal. Rediseñar los productos para el reaprovechamiento sigue siendo la última frontera.

Preguntas Frecuentes (FAQ)

¿Cuál es la norma ambiental más adoptada según el estudio?

La ISO 14001 y sus normas complementarias lideran el mercado, siendo utilizadas por el 67,79% de las empresas con programas estructurados.

¿Qué porcentaje de empresas aplica la economía circular?

La adopción es muy baja. Solo el 22,22% de las sociedades tiene la economía circular integrada plenamente en su modelo de negocio.

¿Qué riesgo corren las empresas que no auditan a sus proveedores?

Se exponen a integrar en sus procesos insumos ligados a la deforestación o contaminación, arriesgando su reputación y el acceso a mercados internacionales.

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